¿Serán ciegox? |
A Vox le va bien y mal, pero solo cala la parte positiva. Y no, no hay una policía patriótica o un gran poder mediático haciéndole la zancadilla. Lo llamativo de su caso es que le vaya mal en un momento tan positivo y que su mal no esté mellando su éxito.
A los partidos políticos no les suele ir mal por dentro cuando van para arriba. Un expolítico cantarín me reconoció, en un off the récord, hace más de una década, que las corruptelas internas florecen cuando las maquinarias dejan de repartir puestos y dineros. La gente canta cuando deja de haber intereses en juego, cuando ya no tienen expectativas.
Sin embargo, a Vox le están saliendo cantantes entre conquista y conquista. Se están peleando por el botín antes de alcanzar la cima. Su lista de purgados es cada vez más larga e injustificable. La única explicación posible es que quieren que uno solo mande a todos.
Esta semana se les ha sumado la defenestración de Javier Ortega Smith, fundador del partido, con carné número 6, y todavía portavoz en el ayuntamiento de Madrid, con la de José Ángel Antelo, líder de la formación en Murcia, la comunidad autónoma donde Vox ha cosechado mejores resultados en toda su historia, superando incluso al PP en unas generales, y con unas encuestas que le posicionaban como el siguiente presidente autonómico.
En este contexto Iván Espinosa de los Monteros, el afiliado número 5, se ha hecho un tour mediático, carné en mano, declarando, entre paños calientes, con pinta de candidato gentleman -pijo ultra educado, en cristiano- y con tono moderado y mega conciliador, que su antiguo partido es autocrático, que los de dentro no........