El cambio que llega y los piragüistas chinos

Hace años, durante unas Olimpiadas, andaba yo con la tele encendida cuando me llamó la atención el locutor de una carrera de piraguas. La carrera estaba a punto de empezar y se notaba que el comentarista no tenía ni idea. La narración fue hilarante sin pretenderlo y fue más o menos así: "Bien, va a empezar la carrera de piraguas con ocho países, nos han contado que el equipo chino viene bien preparado: empieza la carrera, los chinos han salido un poco lentos, a ver si recuperan, han llegado los penúltimos a media carrera, pero tienen opciones, los piragüistas chinos han perdido otro puesto, a ver si en la recta final, no, no ha podido ser, los chinos han llegado en último lugar, devolvemos la conexión".

Bueno, pues con la extrema derecha pasa como con los piragüistas chinos: parece que solo se dé importancia a lo que ellos hacen, aunque pierdan. Un marco que solo se centra en ellos, tanto, que incluso algunos medios e intelligentsia que dicen combatirles, parecen lamentar que retrocedan.

El referéndum sobre la reforma constitucional en Italia ha sido contado como un tropiezo de Giorgia Meloni, cuando lo que ha sido es una derrota histórica del neofascismo italiano, liderado (y ahora es cuando a más de uno le estalla la cabeza) por la juventud italiana y el denostado sur. La derrota ha sido tan brutal y la victoria tan celebrada que hay quien empieza a hablar de un frente constitucional (la Constitución italiana es la Constitución antifascista) para........

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