Ayuso concebida no nacida

De millones, solo quedé yo. Alcancé el óvulo. Y pum, la vida. Sucedió muy rápido. Hubo espasmos, contracciones y algún suspiro. Todo ello precedido de una intensa actividad lumbopélvica. Luego se hizo el silencio. Y con pecado fui concebida. Soy un sujeto de pleno derecho. No quiero injerencias del Estado ni regulaciones intrauterinas. Y que quede claro: no permitiré que nadie se entrometa en esta vida que es mía, ni siquiera quien me alimenta y cobija. Me declaro contraria a cualquier tentación intervencionista; se empieza por la placenta y luego sabe Dios.

Mido lo mismo que un........

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