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Una moción de censura celebrada en el Tribunal Supremo

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16.05.2026

El alegato que el empresario Víctor de Aldama realizó en la Sala Segunda del Tribunal Supremo, en el transcurso del juicio del caso Mascarillas por el que estaba siendo juzgado en compañía del exministro de Fomento José Luis Ábalos y el asesor Koldo García, podría haberse pronunciado desde la tribuna de oradores del Congreso de los Diputados en una hipotética moción de censura. Ante la impasibilidad del presidente, realizó una larga alocución (nueve horas), sin apenas preguntas, en la que acusó al presidente del Gobierno de ser el número uno de una organización criminal, en la que él se adjudicó modestamente el número cuatro. En términos coloquiales, no dejó títere con cabeza haciendo, una tras otra, imputaciones sobre la trama corrupta del PSOE con gran desenvoltura verbal, pero sin aportar prueba alguna. Finalizó su perorata cuando estaba llegando a la muerte de Manolete. Por supuesto nada que arrojase luz sobre la compra de las mascarillas. Como es lógico renunció al uso de la última palabra porque ya había agotado el repertorio.

Si antes de que se convoquen elecciones el PP decide presentar una moción de censura ya tiene el guion para la intervención de Alberto Núñez Feijóo o la persona que designe. El fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, no intervino para centrar el objeto del proceso en el que había formulado acusación. Los precedentes de su actuación han desconcertado a mucha gente. Para reforzar su tesis acusatoria solicitó la puesta en libertad de........

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