La discriminación en las residencias durante la pandemia

El 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la existencia de una pandemia mundial derivada de la expansión del Covid-19, lo que obligó a todos los Estados a adoptar medidas excepcionales. España proclamó el estado de alarma el 14 de marzo de 2020, acordando el internamiento domiciliario y otras medidas encaminadas a mantener el funcionamiento de los servicios esenciales. 

El virus incidía con mayor intensidad en las personas con determinadas patologías y la vulnerabilidad era mayor en las que por su edad u otras circunstancias estaban internadas en residencias para personas mayores o discapacitadas.

En estas franjas la mortalidad fue más intensa, por lo que era necesario tomar las medidas adecuadas para extremar su protección. Las comunidades autónomas asumían esta responsabilidad. Sin duda, la derivación de los afectados a centros hospitalarios era la decisión mas adecuada para tratar de salvaguardar sus vidas. 

En la Comunidad de Madrid se adoptaron decisiones que acentuaron la vulnerabilidad de estas personas y las colocaron en un riesgo extremo al adoptar los cuatro Protocolos llamados de la vergüenza, no medicalizar las residencias y prohibir el traslado de las personas afectadas a hospitales privados salvo las que tuvieren un seguro médico.

Los cuatro Protocolos llevan fechas de 18, 20, 24 y 25 de marzo y en síntesis prohibían la derivación hospitalaria de aquellos residentes que careciesen de capacidad de movilidad autónoma o no pudieran valerse por sí mismos para las actividades normales de la vida diaria o que tuviesen........

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