Regularización sí, pero...
Nadie que conozca mínimamente las condiciones de precariedad e inseguridad jurídica en las que viven inmigrantes irregulares y los solicitantes de asilo y protección internacional, pendientes durante años de un laberinto administrativo que demora durante años una respuesta, puede dejar de alegrarse de la medida pactada por el gobierno con Podemos, para regularizar a más de medio millón de ellos, de los cerca de 840.000 que se encuentran en España a diciembre de 2025 según calcula un informe de FUNCAS.
Yo, desde luego, me alegro de ello. Y me alegro más aún en el contexto que nos ofrecen los EEUU, con la actuación fascista (propia de la Gestapo) del ICE, que ha costado ya varios muertos y nos ha proporcionado imágenes insoportables de crueldad, como el arresto de un niño de 5 años. Porque esa reacción feroz contra inmigrantes sin papeles y demandantes de asilo podría suceder en Europa si triunfan las tesis políticas de los partidos de extrema derecha. En ese sentido, esta medida ofrece un amparo previo a más de medio millón de personas que podrían ser objeto de tales barbaridades. Recordemos que VOX ha pregonado a los cuatro vientos que pretende poner en marcha deportaciones masivas.
Sin embargo, y a la espera de conocer el texto definitivo del Real Decreto que se anunció ayer en Consejo de Ministros y los detalles de su aplicación, ya se pueden enunciar algunos matices, como los que ha propuesto Maria Martín en un artículo de recomendable lectura, publicado en El País con el título "No era tan difícil", o como este otro, que firman Alberto Perez y J Jorrin en El Confidencial con un título muy descriptivo: "Regularización exprés: pagar a Podemos, quitar Adamuz del foco y dar gasolina a Vox frente al PP".
El primero, es el contexto de adopción de esta medida, que aparece como una inteligente estrategia política que acerca al gobierno a Podemos y quizá también a Junts (si Podemos acepta así la delegación de........
