Morir por Jeffrey Epstein, la nueva moda entre los más jóvenes

Qué recuerdos del resacón inmobiliario post 2008, cuando los periodistas jípsters tomaron por asonada las redacciones y convirtieron los medios en el único brazo funcional del recién hostiado capitalismo; rememoro con nostalgia los conceptos angloterminales que importaron de Estados Unidos para convencer a los lectores milenials, los jóvenes del momento, de las hermosas bondades que la nueva pobreza sistemática disfrazada de precariedad temporal traería al pueblo: vivir hacinados como cucarachas era divertido, lo llamaron coliving, y todo se plagó de publicidades exquisitas sobre las infinitas ventajas de compartir piso con desconocidos hasta que nos dieran por fin un chalecito húmedo con vistas al cielo en el camposanto; la certeza y la seguridad se........

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