No callaréis con denuncias la voz de las mujeres

A ver, machos ofendidos: nos sacamos de vientre las violencias. Para contarlas. Nos las sacamos de entre los muslos y del mismísimo centro del coño. Para contarlas. Del corazón y del cerebro, de culo y de entre las tetas nos las sacamos. Para contarlas. ¿Entendéis eso? ¿Entendéis el daño?

Con cuidado, abrimos la memoria como quien desentierra el cadáver de una hiena que lleva entre las fauces a una niña, una hiena en descomposición. Abrimos la memoria para extraer a la hiena y a la niña y también la podredumbre. La verdad es que no todas vamos con cuidado. Algunas lo hacemos a zarpazos y otras entre convulsiones, de cualquier manera. Para contarlo. Para contar lo que nos hacen, lo que nos hacéis, lo que nos habéis hecho, lo que........

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