Porque 'Madriz' es nuestra
La vida en Madrid se ha ido estrechando por los márgenes. No en torno a grandes acontecimientos sino por una suma de pequeñas tensiones que se acumulan: jornadas partidas que desordenan cualquier intento de conciliación, desplazamientos interminables que provocan que pasemos más tiempo diario esperando en un andén que descansando con nuestras familias, sueldos que no suben al ritmo de los alquileres ni del precio de la cesta de la compra. Es la sensación de estar siempre fuera de casa y, al mismo tiempo, de no llegar a todo. De vivir al día, incluso con un trabajo estable.
El día a día de quienes sostenemos la región no forma parte del debate público y, sin embargo, tiene un claro denominador común: la incertidumbre. Disponemos de pocas certezas e incluso el trabajo ha dejado de ser una garantía en la medida en que ya no nos........
