Feijóo ya es otro etarra

Se pudo ver estas noches a Alberto Núñez Feijóo, disfrazado de tuno y acompañado por una rondalla, cantando Clavelitos bajo los balcones de Jordi Turull en Barcelona y de Imanol Pradales en Portugalete.

En las cercanías de la serenata a Turull, turistas asombrados fotografiaban a un hombre robusto y rubicundo, también vestido de tuno, atado a un árbol en posición sedente, con un esparadrapo en la boca, una lira en el regazo y emitiendo apagados gañidos gorrineros: era Miguel Tellado, a quien para estas negociaciones tratan como al bardo Asuracetúrix de Asterix.

En la villa vizcaína, quienes acudieron al lugar fueron los de la ETA, que inmediatamente llamaron a los txakurras de la Ertzaintza para reivindicar que los atentados contra la libertad de expresión de Tellado y el buen gusto musical no eran obra suya.

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-Kaixo, mutilak eta neskak (hola, chicos y chicas) –respondió al otro lado de la línea el consejero de Seguridad del Gobierno vasco, Bingen Zupiria-. Ya lo sabemos. Pero nos preguntan los vecinos si no podríais ponerle una bomba a la rondalla. Por la salud auditiva de los portugalujas, benetan (de verdad).

El portavoz telefónico de los etarras cortó la comunicación enojado y se dirigió a sus compañeros.

–Estos cabrones del PNV ya no saben qué inventar para........

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