El diablo, la poli y el punto violeta |
En este espeluznante asunto de la presunta violación de una inspectora de Policía por parte del director adjunto operativo del cuerpo, José Ángel González, hay una patada en la boca a los negacionistas de la violencia de género. Una de esas patadas desdentadoras que nos dejan bien a gusto incluso a los pacifistas.
Los torrentianos sucesos que ahora se investigan datan del 23 de abril de 2025. Superada por el constante acoso posterior a la agresión, con amenazas verbales y persecución laboral, la víctima acude el 2 de junio al Punto Violeta de Rivas-Vaciamadrid. Para que nos entendamos: una inspectora integrada en la cúpula, en la élite policial, tiene que acudir en secreto a uno de esos garitos infrafinanciados, perrofláuticos y feminazis para pedir protección, asesoría legal y atención psicológica. El diablo habita en los detalles. Y este detalle es precioso. Gracias, diablo.
La víctima trabajaba y tenía a sus amigos en las más altas esferas de la seguridad nacional. No era cualquier novata en periodo de adaptación. Y no se fio de ninguno de sus compañeros, en teoría........