La profesión no es solo empleo, es poder decidir tu futuro
Kamayuq kayqa mana waqpaq llank´ayllachu, akllana imachus qhipaman kayta munanki. La educación superior está en crisis por la baja matriculación de nuevos estudiantes. Los bachilleres ya no quieres estudiar, según entendidos en la materia este escenario es el resultado de la incorrecta gestión de recursos humanos y las dificultades económica de dos décadas de gestión de gobierno. Durante estos periodos no se tomó en cuenta la formación profesional ni la meritocracia, era suficiente contar con aval político, sindical o de los movimientos sociales.
Yachakuqkuna mana wakichikuyta kamayuq kanankupaq munachkankuchu, jatun yachay wasikunapi ancha qullqillata mañanku, kamachiqkuna mana chiqantachu kamachinku, achkha yachachiqkuna mana walliqtachu yachachillankutaq ima ninku. (Los estudiantes ya no quieren profesionalizarse, dicen que en los Institutos y universidades piden mucho dinero, las autoridades no administran correctamente y muchos docentes no enseñan bien).
En Bolivia, hablar de formación profesional parece, muchas veces, un acto de fe. Jóvenes que estudian durante años terminan enfrentándose a una realidad crítica, con escasas oportunidades laborales, instituciones educativas desconectadas del mercado y cargos públicos obtenidos por afinidad política antes que por mérito.
Sin embargo, formarse profesionalmente no es apostar únicamente al empleo, sino es una apuesta a la libertad personal, a decidir el futuro y a la superación permanente, porque el conocimiento adquirido permanece como un capital que nadie puede arrebatarles.
Formarse en la actual coyuntura exige paciencia, sacrificio, creatividad, mucha motivación, actitud y resiliencia. El profesional en formación debe apostar por ser el mejor, complementar sus conocimientos mediante la autoformación y aprovechar las ventajas que ofrecen las herramientas tecnológicas y la IA.
La Constitución en el artículo 17 señala: Toda persona tiene derecho a recibir educación en todos los niveles de manera universal, productiva, gratuita, integral e intercultural, sin discriminación.
Por eso, el país necesita profesionales competentes, con buena formación, con ética y moral, honestos e íntegros y comprometidos con la patria. Estudiar apoya al desarrollo personal y profesional, mejora la calidad de vida, contribuye al desarrollo del país, reduce la pobreza y prepara para el futuro.
Bolivia suyunchik runakuna allin kamayuqta munan.
Jamut'arina - Reflexionemos
TORIBIO ROCABADO CASTRO
Licenciado en Educación y Comunicación – Magíster en Educación Superior
