Del otro lado de la ventanilla |
Hacer trámites en la administración pública sigue siendo, para muchos ciudadanos, una experiencia cargada de frustración. Ventanillas cerradas, respuestas frías, gestos de indiferencia y un sistema que, lejos de facilitar, parece exigir paciencia infinita. Del otro lado quedan las personas que esperan durante horas, que repiten explicaciones y que escuchan, una y otra vez: “no hay sistema”, “vuelva mañana”, “ya cerramos”, “no alcanzamos”. Para quien necesita resolver un trámite urgente, cada frase es un muro.
Ingresar al servicio público implica asumir una responsabilidad que va más allá de cumplir un horario. Es, ante........