Destruir toda una serranía en Cochabamba por codicia

Dos semanas atrás, preocupados porque la Asociación Boliviana de Agentes de Conservación señalaron que los avasallamientos en las zonas de reserva en la zona norte de Cochabamba, son peligrosos. En ese marco, hicimos seguimiento a la destrucción de toda una serranía en este espacio; de pronto, al ver este atentado, nuestra imaginación voló muchos años atrás, cuando la capital de la eterna primavera, se caracterizaba por un manto verde hermoso, con una tierra y un clima bendecidos, colocándola en una posición digna de admiración en el tema ambiental, paisajístico y, por supuesto, productivo, aspecto que hizo se conozca con el denominativo del “granero de Bolivia”; sin embargo, todo ese milagro de la naturaleza, se destruyó, al calor de la codicia y la ambición desmedida de algunos ciudadanos (autoridades) que no tienen conocimiento del rol ecológico que cumplen zonas, como la norte.

Nuestra investigación sobre el asunto también hizo que asistamos a una reunión que convocaron los vecinos del barrio de Villa Moscú, el pasado jueves 12-26, en donde, -es digno de resaltar- todos los asistentes, alrededor de 200 personas, se pusieron la camiseta de Cochabamba y reclamaron por este crimen ambiental que, consistía en destruir toda la serranía al final de la calle Eudoro Galindo. Al margen de un asombro sine qua non y admiración profunda a este comportamiento colectivo en la lucha por defender la naturaleza. Tristeza y decepción, al enterarnos que la destrucción del cerro por intereses privados -como es obvio-, pero, que en este predio estaba operando la maquinaria pesada de la Alcaldía del municipio del Cochabamba; es decir, involucrado en la destrucción del patrimonio natural, tapando torrenteras o cursos de agua, con graves consecuencias a futuro. La Alcaldía tiene que responder por este hecho.

Pudimos asimismo, asentir el dolor y la pesadumbre de todos los vecinos en este evento, que al enterarse que el derecho propietario de los supuestos (dueños de este predio), habían fraguado incluso firmas de autoridades para lograr sus papeles; esta y muchas otras irregularidades, como la afectación el tema de la pendiente, etc., han arribado a que en dicha reunión se decida asistir y reclamar en la subalcaldía Tunari, logrando frenar este atentado ambiental que, hoy por hoy, casi nada queda de espacios verdes en Cochabamba. ¡Admiración y aplausos a los vecinos de esta zona! Un ejemplo digno de emular en otros barrios.

FRANZ GUSTAVO MORALES MÉNDEZ

Docente investigador UMSS


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