Más allá de la chequera: el verdadero valor del liderazgo político
Hace unos días, compartiendo un tinto con amigos y ciudadanos de distintos municipios de nuestro departamento, escuché una inquietud que se repite con demasiada frecuencia. Hablábamos de líderes de base, de personas con una vocación de servicio innegable que tendrían toda la capacidad para llegar a un concejo, a una alcaldía o a la asamblea departamental. Sin embargo, ante la inminencia del calendario electoral local, muchos de ellos se niegan a dar el paso. La justificación que entregan, casi con resignación, es siempre la misma: "no hay plata".Esa confesión invita a una pausa necesaria. Es innegable que el ejercicio político y el desarrollo de una campaña requieren logística, movilidad y organización, y todo eso cuesta. Pero, ¿en qué momento aceptamos que el tamaño de la cuenta bancaria sea el filtro definitivo para decidir quién administra lo público?Cuando asumimos........
