Los trovadores no sabemos nada de la vida |
Para mi trabajo de graduación en la Universidad de La Habana, utilicé una técnica psicosociológica e intenté explorar la “representación social” que tienen los trovadores del propio movimiento del que son parte. Porque la trova no es un género ni mucho menos; ha sido y será una práctica y un pensamiento en evolución, reflejo crítico de la sociedad que habita, de su cotidianidad y de las inquietudes de la gente.
“La trova es la génesis de la cancionística cubana”, me decía el estudioso Lino Betancourt. Surge como una vertiente cultural de honda raigambre popular, a partir de la llegada a Cuba de la ópera francesa —a través de Haití— y de la influencia de artistas italianos de paso por la isla durante el siglo XVIII.
El 27 de marzo de 1851 se escucha por primera vez La bayamesa, obra compuesta por Carlos Manuel de Céspedes, José Fornaris y Francisco Castillo Moreno, y aunque antes de la fecha ya existían canciones que tributaban a esta naciente expresión poético-musical, el imaginario trovadoresco enlaza ese día con el nacimiento simbólico de la trova.
La celebración del Día del Trovador el 19 de marzo no se inició por decreto; es una tradición popular que honra el natalicio de Pepe Sánchez en 1856 en Santiago de Cuba, considerado uno de los padres de la trova y autor del primer bolero, Tristezas, compuesto a finales del siglo XIX.
Por el sendero de los trovadores
Por el sendero de los trovadores
Al principio fueron las juntadas espontáneas de los trovadores santiagueros ese día, luego la creación del........