We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

Los nombres de Venezuela

2 2 0
12.10.2019

12 octubre, 2019

“Quienes en tiempos de Felipe II dicen la palabra Venezuela ya no evocan a la histórica ciudad del Adriático. No les trae el recuerdo de canales y palacios de mármol, sino una visión salvaje de tierras, llanuras y ríos. Se han soldado sus sílabas dentro de un sonido nuevo y una nueva significación” Arturo Uslar Pietri

No existe lo que no se nombra. Nuestro país antes de llegar a ser la Venezuela que conocemos, otorgándonos gentilicio e identidad de venezolanos, fue designado con diversos vocablos que sirvieron para diferenciarlo de otras realidades geográficas y facilitarle, a la vez, pasajeras y efímeras identificaciones. Uslar Pietri se pasea por todas estas denominaciones, y en texto enjundioso analiza la diversidad de términos que afloraron o brotaron de la mente de los conquistadores para designar esa nueva realidad geográfica que ofrecía un mundo inédito, encontrado por efecto de la aventura y del azar.

En su texto, Uslar anuncia de entrada que “Venezuela pudo llamarse Tierra de Gracia. Así la nombró Colón, Almirante del Mar Océano. Y sus pobladores hubiéramos sido los graciteños. O hubieran sido los graciteños. Unas gentes seguramente distintas de lo que somos los venezolanos, porque el nombre no es cosa postiza y artificial, sino que tiene que ver con el ser del objeto y su destino

Pero esta denominación, aunque permaneció profundamente impresa en el corazón de los fervorosos creyentes que eran los españoles. Duró poco. Fue sin dudas el producto de una inspiración personal y de una profunda creencia religiosa arraigada también en el espíritu del Almirante del Mar Océano. El 31 de julio de 1498, Alonso Pérez, marinero natural de Huelva, encaramado en la gavia de la nao colombina divisó al poniente tres montañas; era un día martes y el Almirante anotó en su bitácora que: “yo la esperaba el lunes antes”; se acercaron a la tierra divisada y Colón la bautizó Isla de la Trinidad. Sin embargo, al decir de Isaac J. Pardo: “En este momento ocurre algo extrañamente simbólico. Colón buscaba la tierra firme con desesperación y pretendía tener en sus cálculos errores no mayores de un día, de un lunes para un martes. Pero a la altura de la costa sur de Trinidad y con la proa al Occidente, enfermó de la vista. ‘Nunca – escribe – se me dañaron los ojos, ni se me........

© Noticiero Digital