Tratados secretos: una práctica incompatible con la Constitución |
Durante la reciente visita oficial a La Paz, el subsecretario de Estado de los Estados Unidos, Christopher Landau, afirmó que existe expectativa en su país por conocer cuáles fueron los “secretos” de los gobiernos del MAS en su relacionamiento con países como Irán, Cuba, Venezuela, Nicaragua y otros regímenes afines. En particular, puso énfasis en el acuerdo de cooperación militar con Irán, cuyos alcances nunca fueron debidamente divulgados.
Más allá del impacto político de la declaración, el tema merece un análisis menos coyuntural y más estructural. Por sentido común, resulta poco verosímil suponer que Estados Unidos —primera potencia mundial y poseedor de uno de los sistemas de inteligencia más sofisticados del planeta— desconozca lo actuado por la denominada “diplomacia de los pueblos”.
En consecuencia, el verdadero propósito no parece ser informar a Washington, sino transparentar los acuerdos, someterlos al escrutinio de la ciudadanía, de los órganos de control y de la comunidad internacional. Y aquí surge una conclusión incómoda pero inevitable: si estos acuerdos fueron mantenidos en reserva, es razonable deducir que no resistirían un examen público riguroso.
El análisis debe realizarse, ante todo, desde el régimen jurídico aplicable a los tratados internacionales, a fin de establecer si se actuó conforme a derecho o, por el contrario, se vulneraron disposiciones........