Lo que El Alto desnudó hace una semana |
La caída del Hércules C130 hace una semana en El Alto hubiera sido una muy triste adición a la historia —me atrevo recordar no tan profusa— de dolorosos accidentes aéreos en Bolivia si no hubiera tenido tres componentes graves: el primero, la magnitud del suceso; el segundo, la reacción inhumana de un numeroso grupo de pobladores; y, tercero, la desnudez de mecanismos de control y reparación de la crisis. Empezaré por éste.
Un aeropuerto dentro (céntrico, a 12 minutos caminando desde la Ceja) de la segunda ciudad más poblada del país, bordeado (protegido) por una malla (¿olímpica?) y pista que termina adyacente a una concurrida avenida: factores potenciales para una tragedia de grandes proporciones —mayores incluso que la que sucedió. Calamidad anunciada que, a Dios gracias, no había sucedido… hasta ahora.
El Aeropuerto Internacional de El Alto es el aeropuerto principal del área metropolitana de La Paz y uno de los dos más importantes y transitados de Bolivia. (Como complemento, está a 4.061 msnm, lo que lo convierte en el segundo aeropuerto internacional más alto del mundo después del de Daocheng Yading (4.411 msnm), en el Tibet).
Estos datos nos dan, en cualquier momento, la suposición de que pudo —y puede, sin paliativos menores— haber una........