Viviendo con el enemigo, el celular
“El nuevo medio de sometimiento es el smartphone”, afirma contundentemente el filósofo surcoreano Byung-Chul Han en su libro Infocracia – La digitalización y la crisis de la democracia, una advertencia que convendría tomar en cuenta.
El “teléfono inteligente”, más conocido en Bolivia como “celular” o “móvil”, parece ser hoy todo menos un teléfono, es decir, un aparato que hasta hace pocos años era empleado para comunicarse oralmente a distancia. En la actualidad, aparte de la posibilidad de hacer y recibir llamadas para conversar, este dispositivo incluye tantas funciones que resulta difícil poderlas aprovechar en su totalidad.
El smartphone sirve para navegar por Internet, saber la fecha, la hora y el clima, despertarse, calcular, medir, hacer conversión de monedas, escuchar radio, ver televisión, encontrar noticias, tomar fotografías, grabar sonidos e imágenes, editar todos esos registros, localizar sitios, personas y objetos, programar actividades, oír música, producir, procesar, intercambiar y archivar documentos diversos, administrar agendas de contactos, tener iluminación, calcular, ejecutar operaciones bancarias, traducir idiomas, gestionar mensajes en distintos lenguajes, estudiar o enseñar, comprar y vender, etc., etc., además, por supuesto, de charlar con una o más personas ubicadas en distintos espacios. El smartphone es un poderoso equipo de información y comunicación, portable y de uso individual, pero también capaz de posibilitar........
