¡La mantequilla, carajo! |
Una de las recomendaciones del catedrático de Técnicas de la Investigación, que nos guiaba en la preparación de la tesis de grado, era no tener reparos en deshacernos de cierto material reunido, por valioso que fuera. Tendemos, decía, a acumular información y perdernos entre tantos datos.
Eso pasa ahora con Internet; recibimos data por vías distintas a cada momento. De modo que en diez minutos ya hemos leído una noticia sobre Irán, visto un TikTok de Lara, conocido en qué van las denuncias de acoso contra Julio Iglesias, compadecido a los que fregaron los motores de sus autos con gasolina trucha, y envidiado a algún compañero de trabajo que está con su familia en Punta Cana.
A veces es difícil separar el mineral de la ganga, pero en esa mina de extrañas mezclas de información debemos identificar los metales preciosos. Como el que encontré hace unas semanas: un post revelador sobre el significado histórico de la mantequilla. Fue como una luz que bendecía retroactivamente mi conducta y dejaba atrás la culpa por la desobediencia a........