La esperanza nunca muere

Al hacer un balance de lo sucedido ene la ñ que termina, podemos afirmar que, en lo interno, se siente que la democracia, por la que tantos hombres y mujeres lucharon y dieron su vida y que estaba herida de muerte, se ha reinstalado y uno siente que ya no vive amenazado por el sicariato judicial y fiscal que instaló el MAS durante sus gobiernos. El presidente Paz ha puesto en vigencia el decreto supremo 5503, que ha sido respaldado por la mayoría de la población, aunque es necesario estudiarlo en detalle, porque contiene disposiciones cuando menos discutibles, como lo ha hecho notar Cecilia Requena. Los que ayer persiguieron a fiestra y siniestra a opositores y disidentes, hoy están tomando de su propia medicina, aunque hay que lamentar que en muchas personas anide y se exprese un sentimiento de venganza que se expresa en “que se joda, que siente en carne propia lo que le hicieron a otros”, no siendo esto lo mejor para construir un país fraterno y justo.

En lo externo, hemos asistido azorados al genocidio palestino perpetrado por el sionismo en la franja de Gaza y a los atropellos que sufren los palestinos en Cisjordania. También hemos visto el genocidio en Sudán, motivado -¡cuándo no!- por la riquezas naturales que tiene ese país. 

Vemos a un presidente norteamericano auto percibido como pacificador que, sin embargo, es la mayor amenaza para la paz en el mundo. Se trata, como lo señala........

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