Votar como derecho, botar el muerto como salida rápida
La inmadurez cívica del ciudadano promedio en Bolivia, prolonga su agonía e institucionaliza el corto plazo como horizonte absoluto.
El ciudadano promedio en Bolivia agita su mano derecha en señal de desaprobación sin percatarse que la izquierda está totalmente teñida de un desolador tinte negro. Un precedente a tomar en cuenta para futuros escenarios apocalípticos, una sociedad inmadura corta de vista, hábil para manipular las versiones de los discursos que retumban en los medios para beneplácito de los trovadores de la liviandad.
Las protestas de varios sectores al unísono tienen un común denominador intrínseco, entre líneas o en el subtítulo:
"No estamos en la disposición de asumir el peso de la crisis, nuestra condición de vulnerabilidad nos exime de cualquier responsabilidad actual, pasada e incluso futura"
Cabe preguntarse ¿realmente es así?........
