¿Fobia a la discrepancia, burdo autoritarismo o miedo? |
La libertad de pensamiento y especialmente su exteriorización mediante el ejercicio de libertad de opinión o expresión como lo ha dejado resuelto vinculantemente la CORTE IDH; constituyen según su célebre doctrina pilares de las genuinas sociedades y estados con estándares democráticos, pues si se los menoscaba o pierde, se vaciaría de contenido la vigencia de principios esenciales de su existencia.
Además, mediante su también célebre “estándar de las dos dimensiones” se proclama que el contenido de la libertad de expresión se asienta tanto en su dimensión individual como colectiva; lo que comprende el derecho de uno y de todos para buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole (incluso aquellas que son favorablemente consideradas como inofensivas o indiferentes, sino también aquellas que chocan, inquietan u ofenden al estado o a una parte de la población) ya que esas son las demandas del pluralismo, la tolerancia y el espíritu de apertura, sin los que no existe una cultura democrática. !!!Laaaarga vida entonces a la libre circulación de ideas, sean las que sean!!!
Así el estado -elemental- del arte en la materia pues se trata como hasta su denominación lo adelanta, de derechos fundamentales (esenciales vinculados a la dignidad humana) o simplemente humanos (en favor de toda persona e inalienables); no resulta........