Cuando negar es consentir

Hay muertes que trastornan, que sacan lo peor de ti. Muchas te descalabran, por obscenas, por oscuras y sangrantes, como el vómito de un diablo. Y hay muertes que se podían evitar. Tal vez. Porque obedecen a un odio enquistado por los siglos de los siglos en las tablas de la ley del patriarcado. Muertes que ese modelo de dominación no es capaz de sacudírselas de encima. Es el feminicidio obsceno que fluye sin remisión como si nada pudiera frenarlo, como si no hubiera grieta alguna por donde........

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