Cuidar también es hacer política |
En estos días de ruido mediático y titulares fugaces, quizá haya pasado desapercibida una noticia que, a nuestro juicio, debería llenarnos de orgullo como sociedad. Navarra se ha situado a la cabeza de la inversión en atención a las personas en situación de dependencia. No es un dato menor ni una casualidad estadística. Es el resultado de una decisión política consciente: poner los cuidados en el centro.
Porque hay políticas públicas que definen con claridad el modelo de sociedad que queremos construir. Y la atención a las personas con dependencia es una de ellas.
Hablar de cuidados y atención es hablar de dignidad. Es hablar de cómo cuidamos a quienes más nos necesitan, de cómo protegemos a las personas en situaciones de mayor vulnerabilidad y de cuál debe ser el papel de las instituciones para garantizar que nadie quede desatendido cuando pierde autonomía.
Pero también es hablar de igualdad.
Durante décadas, los cuidados han recaído mayoritariamente sobre las familias y, dentro de ellas, sobre las mujeres. Han sido millones de mujeres quienes han sostenido en silencio una parte esencial del bienestar colectivo, muchas veces a costa de sus carreras profesionales, de su independencia económica y de su propio proyecto vital.
Por eso, desde el socialismo siempre hemos defendido que el derecho a ser cuidado debe estar garantizado por el conjunto de la sociedad. Los cuidados no pueden depender exclusivamente de la capacidad económica de una familia ni del sacrificio personal de quienes la integran. Deben ser una responsabilidad compartida y respaldada por unos servicios públicos........