Alerta |
Desde que el jardín botánico de Kew se inauguró en 1759 entre los árboles habían ocurrido muchas cosas, pero ninguna como esta. Sus centenares de especies vegetales habían asistido a encuentros clandestinos entre amantes y desencuentros a pleno pulmón. También a rodajes, evoluciones de pintores espontáneos y paseos de escolares que avanzan como hileras de hormigas por sus pasarelas, elevadas entre copas de especies frondosas. Pero estos días los patos que han hecho suyo el lago sienten que........