Carta del y para el pueblo trabajador |
La industria de EH está en crisis. Están desmantelando nuestras empresas y con ellas nuestros empleos a un ritmo de vértigo. Hemos normalizado despertarnos con noticias sobre EREs, despidos y procesos de cierre de fábricas. Ese bien podría ser el titular para quienes, en este 2025 en Euskal Herria, formamos parte de una larga lista: BSH, Juaristi, Maderas, Balenciaga, Sunsundegi, Nano Automotive, Guardian, Bridgestone… Algunos son cierres definitivos; otros despidos importantes y un empeoramiento de nuestras condiciones de trabajo; y en algún otro está por ver como acabará todo. Cada golpe ha recaído sobre nosotros y sobre nuestras familias y amigos que nos acompañan en huelgas, noches en vela y momentos de incertidumbre.
Sabemos bien qué está detrás de todo esto: dinero y más dinero. El deterioro del capitalismo europeo y una mayor falta de beneficios empujan una y otra vez el ajuste hacia la clase trabajadora mediante imposiciones, chantajes y la amenaza de deslocalización. Es decir, exprimir más a la clase trabajadora. Cuando los que mandan ven que sus números ya no salen, aceleran los recortes y se preparan para desaparecer. A veces aparece un fondo con prisas por exprimir hasta el último euro, mete el hachazo y se esfuma sin dejar rastro; otras veces es la dirección de siempre la que decide apagar la fábrica........