We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

Lï¿œos de familia

2 0 0
18.07.2020

Ni Dios salva al rey. El clamor popular ya ha sentenciado a Juan Carlos I por malvado y corrupto. Solo el precepto de inviolabilidad impedirá verlo sentado en un banquillo para así depurar sus millonarias comisiones en los años de mandato. Enfangado ahora por el despecho irrefrenable de una amante altanera y los altavoces interesados de un comisario corrupto, el rey emérito es un despiadado juguete roto en manos de la voluntad de sus enemigos traicionados. Una bomba de relojería andante para su hijo y un gobierno republicano y de izquierdas que buscan desesperadamente desinfectar un putrefacto escenario que compromete el futuro de la monarquía y de la propia institucionalidad de un Estado. Otra disculpa para que el interminable enfrentamiento entre las dos orillas políticas ahonde sus diferencias, cada día más insalvables. El disenso menos propicio para encarar debidamente una recuperación económica sin el respaldo financiero que se esperaba de Europa y bajo la amenaza del rebrote diario de un virus que parece haber venido para quedarse durante demasiado tiempo.

Felipe VI anhela una rehabilitación popular........

© Noticias de Navarra


Get it on Google Play