Tauromaquia en Estella-Lizarra |
En Estella-Lizarra los toros no son una tradición viva: son y han sido siempre (al menos en mi dilatado recuerdo), un hábito sostenido por la inercia social en las fiestas patronales. Un espectáculo que raya la juerga y el despiporre sin respeto ni empatía alguna a los profesionales de la tauromaquia y tampoco a los propios animales que están siendo sacrificados.
Afortunadamente estas costumbres ya no representan a la mayoría social, pero continúan porque nadie quiere asumir el coste de decir en voz alta lo que es evidente: la tauromaquia es un anacronismo, que la sostienen cuatro taurinos y que la ciudad debe ir dejando atrás.
Cada verano se repite el mismo ritual: se invocan las palabras “tradición o costumbre” como si fuera un salvoconducto moral, se agita la costumbre local como si fuera un escudo y se pretende........