La política de las personas

Todo es política, todo tiene una vertiente pública, derivada de leyes, mayorías y estados de cosas. Por ejemplo: el derecho al divorcio, prohibido por el franquismo, ha modificado nuestra estructura sociológica y vital. La nuestra es la primera generación masivamente divorciada, libertad que ha puesto coto a antiguos estigmas machistas. 

Libertad para emparejarse, para acostarse o divorciarse, y libertad regulada si acaso para morir y poner fin a sufrimientos. La iglesia que educa y deseduca en el pecado, que concede la gracia y la desgracia y que es un lobby político-social, nunca ha estado en ese triduo. La iglesia levanta dogmas que a lo mejor aceptas hasta que tu niñez se extingue, o hasta que un día ves a tu padre, madre, esposa o marido con una enfermedad que no desearías ni a un enemigo y que te desolla el alma. Ahí llega el agarre terrenal, el valor de los servicios........

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