De carne y hueso
Dice el paleontólogo Juan Luis Arsuaga que el ser humano es el fruto de una “cadena de maravillosos accidentes”. Somos milagros con patas, prodigios efímeros, y temporeros de cada época. Por eso me resultan perturbadoras las fotos antiguas de nuestras ciudades, tan reconocibles en sus edificios, pero pobladas con otros protagonistas. Mención especial a los niños y niñas de hace un siglo, curiosos o cortados ante la cámara, que por ley de vida........
