Los almendros |
Que con frecuencia utilizamos la sinceridad para herir al que tenemos cerca, eso ya lo sabemos, Lutxo, viejo amigo. Vamos a ver, puede que tu jefe sea una persona muy fea (o tal vez no demasiado agraciada, si lo prefieres) pero no hace falta estar diciéndoselo a todas horas. Por muy verdad que sea. Cuidado con las verdades, Lutxo, porque, a veces, las carga el diablo Satán. Con la mala intención que le caracteriza. Lutxo a veces se jacta de ser muy sincero y te suelta........