No se puede esperar más. Ezin da gehiago luzatu |
Son muchos años. Es mucho el sufrimiento y es, también, mucha, la necesidad que tenemos como sociedad, como pueblo, de no olvidar nada de lo ocurrido durante décadas de confrontación, y de poder avanzar desde el respeto a todo este sufrimiento, pero con la voluntad de cerrar un periodo de nuestra historia que debe ser protagonizado no solo por quienes llevan décadas exigiendo el fin del sufrimiento, sino, sobre todo, por una nueva generación de mujeres y hombres, que no quieren alargar en otra generación más esta situación.
El dolor de las víctimas merece respeto y reconocimiento, sin ambigüedades, porque nadie puede ser obligado a olvidar lo que ha vivido.
Su sufrimiento no puede ser relativizado ni instrumentalizado políticamente por intereses espurios y su memoria debe ser parte esencial de la ética pública compartida.
El 10 de enero, tenemos la oportunidad de demostrar en las calles de Bilbo, esta necesidad, más aún, cuando a las presas y presos vascos se........