La industria fósil como arma de guerra y destrucción

En un momento en el que la comunidad internacional debería estar planificando el abandono progresivo de los combustibles fósiles de forma rápida, justa y definitiva, la cúpula dirigente de EEUU continúa recurriendo a la guerra para tratar de frenar su declive como superpotencia, sostener el dólar como divisa internacional y asegurar el control de estos recursos.

Esta forma de actuar acentuando todo tipo de conflictos está estrechamente ligados al modelo económico basado en la extracción intensiva de petróleo, gas y carbón causante de la emergencia climática en la que estamos. Estas operaciones también buscan perpetuar el dominio y el colonialismo en la región de los intereses estadounidenses e israelíes.

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, EEUU ha tratado de dotar de una apariencia de legalidad a sus crímenes de guerra –como en Irak o Afganistán– mediante instituciones y marcos internacionales. Sin embargo, los bombardeos contra Irán, al igual que las agresiones militares en Venezuela o el genocidio en Palestina, muestran una tendencia creciente hacia la utilización directa de una violencia brutal, la destrucción y el poder de la muerte como instrumentos de política exterior.

Las declaraciones del secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth haciendo referencia al concepto histórico del Destino Manifiesto, recuerdan a esta doctrina, surgida en el siglo XIX para........

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