La dulce amnesia
La Revuelta. Sin pertenecer al club de fans de Broncano, prefiero su disparatado programa al de su competidor Pablo Motos, y suelo verlo de vez en cuando. Hace unas semanas, escuchaba al maestro de periodistas irundarra Jon Sistiaga, en la promoción de su libro, referirse a la “dulce amnesia” que vivimos en Euskadi, celebrando la libre circulación por nuestras calles de esas personas a las que se lo vetaron durante décadas (lo que a muchos se les ha olvidado, de ahí lo de la amnesia), que yo matizaría recordando a los que ya no pueden pasear y la tranquilidad, él lo denominaba dulzura, con la que se mueven los que les impedían y, en demasiados casos, impidieron para siempre.
El cronista se refería a la presentación de su documental sobre el asesinato de Miguel Ángel Blanco, que marcó un punto de inflexión en la alocada carrera de nuestros libertadores, por el elevado número de ciudadanos que nos movilizamos para protestar por aquella barbaridad.
No entro a valorar el uso que hicieron y vienen haciendo algunos, familiares incluidos –¿qué fue de su novia?–, de semejante tragedia, para sus intereses particulares o partidarios. Lo hemos vuelto a comprobar recientemente. Que cada uno extraiga sus propias conclusiones.
Como tantas otras veces en las que se recuerda alguno de los numerosos asesinatos que padecimos y que nunca tuvieron que ocurrir, y frente a los que no puedo ser ni neutral ni imparcial, me invadió esa sensación que sólo se mitiga........
