menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Lahoz y el martillazo

3 0
10.04.2026

El Barça envió una queja formal a la UEFA por el penalti no pitado por manos de Pubill en el área dado lo flagrante de la acción. Y lo hizo porque hay una norma que dice claramente que eso merece la pena máxima y porque además hay un precedente en Champions, concretamente en un Brujas-Aston Villa. Aquí no cabe interpretación, se trata de una acción palmaria. Una pardillada de Pubill pero punible al fin y al cabo. Lo que sorprende es que el VAR y los árbitros de una competición donde ya hay un precedente claro se hiciesen los suecos, siendo alemanes y rumanos respectivamente. Sorprende que una tecnología que logró discernir que había un doble toque de Julián Álvarez en un penalti de la tanda de la pasada Champions contra el Real Madrid esta vez no acertase a ver nada extraño ni sancionable en la jugada entre Musso y Pubill. Como sorprende que los atléticos que tanto protestaron el citado doble toque de la Araña se ofendiesen en el Camp Nou ante algunas preguntas de la prensa sobre esa acción. Por cierto, con lo del doble toque de Julián el Atlético elevó también una queja formal a la UEFA y hasta hubo quien contrató a unos peritos que llegaron a la conclusión de que el vídeo que aportó UEFA como prueba estaba trucado. Es decir, que aquí todo el mundo se queja cuando creen que le han dado un martillazo en un dedo de forma injusta.

Y puestos a sorprenderse, también sorprendió que Mateu Lahoz, comentarista arbitral de la televisión que emitió el partido, justificase la inacción del árbitro y del VAR. El árbitro más mediático de la última década considera que la norma es clara pero que oye, como los jugadores del Atlético no querían hacer eso pues que no se podía pitar penalti. Pero es que esto no va de interpretación porque es diáfano. La interpretación es si lo de Cubarsí a Simeone es roja o amarilla porque el argentino no tenía el balón controlado y además él busca el contacto con el defensa del Barça (bien buscado, quede claro, es lo que tenía que hacer). Ahí el VAR sí avisó al árbitro siendo una acción que Kovacs peritó como amarilla de entrada. Interpretación también es que el árbitro considere que un patadón de Koke, ya con una tarjeta, no es merecedor de la segunda y, por tanto, de la expulsión. Pero una mano dentro del área con el balón en juego no es interpretable.

Sin embargo, tirando de memoria, se ve que hay cosas que no deberían sorprender. Que si Lahoz y su juez de línea vieron un fuera de juego de Messi que nunca existió contra el Atlético para anular un gol que daba una Liga al Barça en 2014, espérate cualquier cosa. Como cayó casi en el olvido aquella acción en que Ramos cogió un balón con la mano en el área del Valencia en Mestalla pensando que Mejuto González había pitado una falta que nunca señaló. ¿Pitó penalti contra el Madrid el árbitro asturiano? Que va. Pues eso, que sólo queda el derecho al pataleo y, eso sí, jugar mejor y meterla en el Metropolitano.


© Mundo Deportivo