Las dudas de Valverde
A Valverde le achacan, sus críticos, que no se sale demasiado del guion o que tiende a ser inmovilista. Al que escribe estas líneas, lejos de parecerle un defecto, lo ve como una virtud. Es lo que le ha llevado a firmar una carrera de más de 20 años en la élite coleccionando éxitos en los banquillos. Por eso cuando presenta una novedad como la de Vivian en Anoeta resulta extraño.
No tanto en el fondo de la cuestión porque el nivel de Areso, Gorosabel y Lekue no está siendo óptimo, pero sí por el momento de llevarla a cabo. Seguro que lo han trabajado en Lezama, tampoco es la primera vez que el gasteiztarra actúa en esa demarcación, pero sí lo era en la presente temporada. Y fue en el partido en el que te juegas el pase a una final de Copa. Extraño.
Son movimientos que denotan dudas en Valverde. Dudas lógicas, por otra parte, porque no está dando con la tecla. Es más que evidente viendo los resultados y, sobre todo, el fútbol de este Athletic. También hay decisiones que son difíciles de entender desde fuera. Como la de retirar a Guruzeta y no dar entrada a Izeta, siendo el único nueve puro que había en el banquillo, cuando los leones necesitaban marcar sí o sí.
La experiencia es el mejor aval que puede presentar Valverde, ahí está su currículum en Bilbao. Nadie en este siglo se acerca. Tanto el entrenador como los futbolistas tienen tiempo para reconducir esta tortuosa campaña y finalizar con una alegría. Si el cuento de la 25-26 tiene un final feliz se dará por amortizado.
