Jauría merengue anti-VAR
Cuando el VAR acierta y no beneficia al de siempre, se arma un gran alboroto, lo que contribuye a pensar que el VAR apareció precisamente para frenar casos como el del Real Madrid. La estadística sitúa al club blanco como líder destacado en beneficios arbitrales rectificados por injustificados. Por eso, acostumbrados a que los árbitros les resuelvan los problemas, lo detestan.
Viene esto a cuento de la jauría merengona que se ha montado ante el gran acierto del VAR, por la anulación de una roja directa a Gerard Martín. La presión al CTA para que rectifique el veredicto del VAR es tremenda.
La manipulación ha llegado hasta el punto de hablar de una entrada peligrosa de Martín sobre Aldama. ¿Entrada? Imposible, porque Martín juega el balón y el que le hace la entrada es Aldama; pero llega a destiempo, no toca balón y pone su pie debajo del de Martín, que le pisa en un movimiento natural de inercia tras el despeje. No es nada. Un lance más. Como máximo amarilla, porque el que se duele teatralmente es un jugador local.
Alegan que el VAR debió inhibirse. Eso tampoco hubiera sido correcto, porque está entre sus funciones corregir, si se da el caso, tarjetas rojas erróneas (como la que nos ocupa en este caso), además de revisar goles, penaltis e identificación de jugadores.
Ahora, solo cabe esperar, que los del CTA no se bajen los pantalones y que este caso suponga el comienzo de un arbitraje que no se intimida ante las insidias cobardes de Real Madrid Televisión. Sí, cobardes porque no son valientes para criticar los árbitros de la UEFA. Ahí, están calladitos. ¿Será porque les han regalado copas por un tubo? Seguro
