El cachorrito arrodillado
Con el rabo entre las patas, Petro buscó a Trump. En Telemundo dijo que su “futuro depende de Trump” y en El País de Madrid que “temía que le ocurriera lo mismo que a Maduro”. Tiembla como un caniche aterrado.
Recordemos que Trump y Maduro hablaron antes de la operación militar norteamericana. El 03 de diciembre pasado, un mes antes de su captura y extracción, Nicolás decía que sus conversaciones habían sido “respetuosas” y “cordiales”. De manera que se equivoca Petro si cree que con la llamada conjura el peligro.
Ayudará que abandone las provocaciones. Fue Petro quien inició la confrontación y ha usado un lenguaje pugnaz y agresivo contra los Estados Unidos, su presidente y su canciller. Por ejemplo, ha afirmado que “el poder político en EE.UU. quedó en manos de los políticos aliados con el paramilitarismo” y que, megáfono en mano en Nueva York, los militares norteamericanos debían sublevarse contra Trump. Su conducta ha sido “hostil”, según el propio Trump.
Me temo que, sin embargo, no será suficiente con que Petro contenga su verborrea. Necesitará cambiar tanto su conducta como las políticas de su gobierno,........
