Los jóvenes, no pueden ser el combustible de las campañas electorales, son el futuro de colombia que merecen ser tenidos en cuenta |
En las últimas elecciones colombianas, los jóvenes no fueron simples espectadores: fueron protagonistas. Su entusiasmo, demandas sociales y expectativas de oportunidades reales en educación, empleo y movilidad social, jugaron un papel importante en la configuración del debate político nacional. Sin embargo, a más de dos años del gobierno de Gustavo Petro, la brecha entre las promesa y los resultados, se vuelve cada vez más evidente, especialmente en políticas educativas y sociales, que afectan directamente a las nuevas generaciones.
Es cierto que el presupuesto oficial para educación ha alcanzado cifras históricas en términos nominales en los últimos años. No obstante, el crecimiento en cifras globales no se ha traducido en un impacto real en temas como cobertura, calidad ni accesibilidad, particularmente para los jóvenes de bajos y medios recursos que dependen de los subsidios, créditos educativos y programas de apoyo, para acceder a la educación superior.
Frente a lo anterior, diremos que hay que hacer un breve análisis de lo que ha sucedido en materia educativa, desde la eliminación de programas como Ser Pilo Paga reemplazado por el programa “Generación E” y que terminó en el 2022, que facilitaba el acceso a universidades de calidad a estudiantes con méritos académicos, hasta, la terminación del convenio con Colfuturo en diciembre del 2025, que durante años permitió a jóvenes acceder a estudios de posgrado en el exterior con esquemas visión mixtos de crédito y becas, muchas........