¡Lo primero es lo primero!
Después de la tempestad viene la calma. Luego del fragor de la contienda electoral para elegir democráticamente al sucesor del Presidente Gustavo Petro Urrego, desde el 7 de agosto asumió la conducción de los destinos nacionales, el Presidente Abelardo De la Espriella, con sus propuestas y propósitos disruptivos con respecto a los de su antecesor. Ello significará un giro de 180 grados en la política pública, así se infiere de su programa de gobierno, el cual, muy seguramente, con la coadyuvancia del nuevo Congreso de la República, se plasmarán en el Plan Nacional de Desarrollo 2026 – 2030. Hacemos votos por el buen suceso de su administración, porque si le va bien a él le ira bien al país y a todos los colombianos!
Entre el expresidente Gustavo Petro Urrego y el Presidente de la República Abelardo De la Espriella hay profundas diferencias, uno y otro tienen talantes y estilos diferentes, dos visiones, son polos opuestos, pero por encima de sus diferencias tiene que prevalecer la institucionalidad, que no se puede confundir con el statu quo. El relevo en la Presidencia de la República marca algo más que un cambio de gobernante. Representa el tránsito entre dos estilos de ejercer el poder, dos visiones de la política y dos extremos ideológicos que han protagonizado buena parte de la intensa polarización que ha vivido Colombia en los últimos años.
De un lado, una concepción del poder........
