¡En defensa de los biocombustibles!
Ante la crisis actual de la agroindustria del etanol, en este momento en grave predicamento, me veo precisado a salir en su defensa. Empecemos por definir a los biocombustibles como el componente renovable en la mezcla de un porcentaje de etanol con la gasolina y un porcentaje de biodiésel con el diésel, en la actualidad ambos al 10%, contribuyendo a la seguridad energética del país, a mejorar el medioambiente e impulsar al sector agrícola, al punto que representan el 0.4% del PIB nacional y el 5.6% del PIB agrícola!
Las leyes 693 de 2001, de mi autoría y la Ley 939 de 2004 dispusieron la obligación de dichas mezclas en todo el territorio nacional, en el primer caso a partir de 2005 y en el segundo a partir de 2008. 21 años después de contribuir con la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, 3,9 millones de toneladas de gases de efecto invernadero en el 2025 y 950 toneladas de material particulado, causantes del Cambio climático y nocivas para la salud, especialmente en los grandes centros urbanos, la cadena productiva de etanol está amenazada por la miopía, la ambigüedad y la falta de coherencia de la política pública del actual gobierno, poniendo en riesgo el avance de la Transición energética justa que tanto pregona.
Veamos. El detonante de esta crisis del etanol está en la avalancha del etanol importado, que ha venido ganando cada vez mayor participación en el mercado doméstico. Hasta el año 2016, la producción nacional daba abasto para satisfacer........
