La decisión que tomaría Cañizares con Mbappé en Manchester

Santi Cañizares dejó una reflexión muy clara en El Debate de La Pizarra sobre la gestión de futbolistas que no están al cien por cien, poniendo como ejemplo un escenario exigente como el de Mbappé en Manchester. El exinternacional español abordó el papel del entrenador y la importancia de tomar decisiones basadas en el estado físico real del jugador.

El entrenador debe conocer la verdad física del jugador

Cañizares defendió que el técnico tiene la obligación de preguntar directamente al futbolista por su estado: “el entrenador tiene que saber en qué condiciones estás para jugar, dime un porcentaje”. A partir de ahí, explicó cómo actuaría en función de la respuesta del jugador. 

"Si está al 100%, no le voy a poner de inicio igualmente, le voy a poner si lo necesito y si no, lo guardo porque tengo más partidos". En cambio, si el jugador no está en plenitud, la decisión es aún más clara: “Estoy al 50%, pues ya sé cómo está y tampoco te voy a poner, es un jugador que hoy no debe de jugar de inicio”.

Yo mismo he jugado con una cadera que era directamente para poner una prótesisSanti Cañizares, en La Pizarra

Yo mismo he jugado con una cadera que era directamente para poner una prótesis

El exportero también puso en duda la sinceridad habitual de los futbolistas en este tipo de situaciones: "no he escuchado a ningún jugador decir eso, lo que he escuchado es a un jugador decir 'estoy para jugar' y luego no poder ni moverse".

El exportero reconoció incluso experiencias personales en las que jugó lesionado: “yo mismo he jugado con una cadera que era directamente para poner una prótesis”, ilustrando hasta qué punto los futbolistas pueden forzar su físico.

Los 60 minutos iniciales, la clave del desgaste

A partir de ahí, Cañizares trasladó su idea al caso concreto de Mbappé, dejando una postura muy definida: "tú no puedes poner a Mbappé hoy de inicio, porque los primeros 60 minutos van a ser de un ritmo muy alto y al final lo que va a hacer es correr, correr, correr y destrozarse físicamente y a lo mejor destrozarse también esa lesión".

Para el exinternacional español, la clave está en los momentos del partido. Defiende que los primeros 60 minutos son los más exigentes físicamente, mientras que los últimos 30 son los verdaderamente decisivos. “Cuando se hacen rotaciones, tienes a la gente buena en el banquillo”, explicó.

En esa línea, insistió en que un jugador tocado puede ser mucho más útil entrando en la recta final: "tienes un escenario ideal para ponerle 20, 25 o 30 minutos en función de lo que necesites". Cañizares cerró su argumento con una idea clara: el escenario ideal pasa por utilizar al jugador en función de la necesidad real del partido y su estado físico, sin asumir riesgos innecesarios desde el inicio.


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