El destino de dos almas
18 de julio 2026 - 03:07
Confieso que tengo poco interés por el fútbol, pero también reconozco que los derbis terminan siendo un pretexto maravilloso para la exaltación de la amistad. Mañana, más allá del deseo obvio de que gane España, habrá otro motivo muy distinto que acaparará toda mi atención. Se ha despertado en mí un aliento poético por una coincidencia sumamente rara: la de un milagro que conjuga dos tiempos y que ha tardado casi dos décadas en materializarse. El primer tiempo de este prodigio ocurrió en un estudio fotográfico de Barcelona, allá por 2007. El aire de aquella sala olía a bebé de esos con morcillitas apretadas que tanto nos tienta comernos a mordisquitos, y agua........
