Mirar a otro lado con las sillas |
05 de abril 2026 - 03:08
Vista gorda. Todos los años la Semana Santa empieza con propósito de enmienda. Es decir, de ponerse duro con la sillita plegable a pie de procesión. A veces desde horas intempestivas ocupando espacio público. Otras, incluso, se convierte en sillón. Lo cierto es que la buena intención de controlar el fenómeno desde el bando municipal parece que no surte efecto. Y, claro, hay que mirar a otro lado. A ver quién es capaz de empezar, multa en mano, a ponerle solución.
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