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Alivio de barroco

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29.03.2026

29 de marzo 2026 - 03:08

Llegó la semana del año más importante del año litúrgico y hostelero. Con cambio de hora en Domingo de Ramos para estrenar legañas. Días de claroscuros y arte barroco. En el Palacio del Obispo invitan a contemplar El viaje de la luz: de Guido Reni a Murillo. Una exposición con pinceladas de pintura europea y española de los siglos XVI al XVIII, un periodo de convulsa riqueza creativa con escenas religiosas, santos de misal, impías estampas mitológicas, bodegones y paisajes de la colección de la Academia madrileña. Guido Reni, José de Ribera, Claudio Coello, Luca Giordano, Alonso Cano, Bartolomé Esteban Murillo, Vicente Carducho… así como una Última Cena atribuida al estudio de Tintoretto. La experiencia se puede complementar con una encerrona procesional de banda de música, aromas de incienso, azahar, churros rellenos y gente, mucha gente de aquí para allá. Siguiendo con la trama del arte y en pleno meollo de la garrapiñada histórica, en el Museo Carmen Thyssen Málaga inauguraron el viernes 27 de marzo una nueva exposición temporal. Se titula Archipiélago y créame que lo es. Consta de una selección de joyas de arte contemporáneo de la Colección Suñol Soler. Piezas que navegan por la vanguardia y la naturaleza del siglo XX. Grandes formatos y nombres enormes de Picasso para abajo con especial atención a los creadores catalanes.

Los diletantes del asunto se reconfortarán y sacarán pecho palomo al reconocer a la primera el estilo de Miró, Chillida, Tàpies, Canogar, Gordillo más los estampados y laberintos hipnóticos de Barbadillo. El retrato de Mao en versión Andy Warhol a la distancia reglamentaria es toda una experiencia popera. Le mento el chino en el zapato del capitalismo porque ayer sábado en la plaza de la Marina a eso del mediodía había una especie de manifestación con sus furgones policía y todo el guirigai. Un despliegue de calvas y banderas sedosas que brillaban y flameaban al viento como en un partido de fútbol: los colores de Palestina, Cuba, Venezuela e Iraq…

Los vi de refilón mientras manejaba la burra, pero advertí que la mayoría de la oriflama era nueva como la guerra, recién desplegada. Ya le digo que esto del alivio de barroco es puro realismo mágico. Tanto en arte, política o religión entiendo que cada cual crea en lo que quiera mientras nos deje tranquilos. Es cuestión de fe. Milagros más extraños hemos presenciado en Cenacheriland y así seguimos felices y cofradeando.

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