Ersilia Torresur, el socialismo y el carajo

Aquel cambio de aires, la indispuso de tal manera que terminó vomitando flores y tosiendo polen toda la semana.

Ersilia Torresur jamás imaginó que los años de aquel populismo que ella llamaba socialismo, iban a terminar de esa forma. Desde su nacimiento, en aquella lejana Madrid, había sido inspirada por un abuelo revolucionario que en vida admiró a los hombres fuertes de la izquierda. Por ello tenía en alto a gente de la talla del Che o Fidel Castro, y se alegró de veras cuando vio que en el corazón de Sudamérica iba a haber un gobierno zurdo.

Si bien la esperanza de la nueva utopía izquierdista la inspiró, fue gracias a una horrible pesadilla que lo decidió. De ese modo dejó su cómoda vida madrileña para partir a una Bolivia desconocida y apasionante.

La joven española nunca olvidaría el páramo onírico en el cual recibiría la orden directa y el mandato imperante de su abuela muerta hace décadas:

—Si no vas, te arrepentirás toda la vida —afirmó en aquella........

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