La indefensión de los bolivianos |
Que el crimen es un antiguo ingrediente de la vida social está fuera de discusión y no hay lugar alguno, en “este valle de lágrimas”, donde no se manifieste con mayor o menor intensidad, de una y mil formas. Es parte del lado oscuro de los humanos.
Su finalidad en última instancia siempre es “tener”. Para satisfacer una modesta necesidad como sucede en el caso de la delincuencia utilitaria o instrumental que lleva a las personas a cometer delitos de cuantía menor, o para satisfacer grandes ambiciones con el crimen organizado cuyas ganancias, según informa la inteligencia artificial, se estiman entre 1,6 y 2,2 billones de dólares anuales a nivel global (entre el 2 y el 5% del PIB mundial). Verdades de Perogrullo.
El florecimiento criminal organizado bajo todas sus formas delictivas en el territorio de un Estado tiene como factores de incidencia, entre otros: la pobreza estructural, la exclusión social y la debilidad de la institucionalidad pública. Trenzadas y fundidas.
En su mayoría, las víctimas de los delitos pertenecen a poblaciones con mayor vulnerabilidad, aquellas que no se encuentran en condiciones de enfrentar, resistir y recuperarse de situaciones de riesgo, carentes de bienes, educación y empleo formal y estable.
En Bolivia esta problemática fue agudizándose. Hace muchos años las........