Cómo me dueles, Bolivia… ¡cómo me dueles!
Todo parecía que iba bien, demasiado bien, Bolivia viajaba ‘con viento de cola’, sus reservas internacionales netas (RIN) llegaron a ser tan altas que al ponderar los más de 15.000 millones de dólares sobre el producto interno bruto del país, tal proporción solo era comparable con la de la China y todo, gracias a las exportaciones tan poco valoradas por algunos.
¿Sabía que entre 2006 y 2025 ingresaron a Bolivia unos 300.000 millones de dólares? Así fue: 177.000 millones por la exportación de gas, minerales y productos no tradicionales; 23.000 millones por remesas de los compatriotas en el exterior; unos 11.000 millones gracias al turismo receptivo y más de 18.000 millones de dólares por la exportación de servicios.
Eran otros tiempos, cuando ‘nadábamos en dólares’, ya que a todo aquello se sumaron 10.000 millones de dólares de endeudamiento externo neto, así como los dólares negros derivados de la economía subterránea del narcotráfico y del contrabando que, como una exautoridad me dijera en su momento, “alguito, pues, ayudará”.
Fue el macrociclo de precios altos que vivió la economía mundial, lo que benefició a Bolivia para que capte ingentes cantidades de dólares y genere recurrentes superávits comerciales; el país viajaba con piloto automático y sin........
